
Les deseamos un venturoso año 2008 lleno de las bendicies del Señor.
Prs. Gilberto y Edméia
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He aprendido........Que la mejor aula de aprendizaje esta en los pies de una persona mayor.
Venia un animal y le preguntaba. cuando iba a tener su hijo la elefanta, y el león contestaba..... el 15 de agosto.
Otro día le preguntaban cuando iba a llover. Y el león contestaba, el miércoles, y asi sucedía.
Pero había un mono, que le tenía envidia al león y no podía saber como el león tenia todas las respuestas, el mono pensaba..... como puedo hacer para que el león un día se equivoque en la respuesta delante de todos los otros animales.
Y así se la pasó muchos días buscando una fórmula para que el león no pueda saber la respuesta a una consulta.
Un día se le ocurrió una idea, dijo - si yo agarro entre las manos un par de pajaritos, y cuando le pregunto al león que tengo, seguro que lo adivina, pero después tengo la oportunidad de hacerlo errar seguro, a la pregunta es si estan vivos o muertos, si me dice vivos, los aprieto un poco, y le digo te equivocaste, y le muestro que están muertos, si me dice muertos, abro la mano y los dejo volar, y todos van a ver que se equivocó el león. y por fin voy a derrotar al león, que se cree tan sabio.
Fue entonces el mono con su estrategia, frente al león, y le pregunto mostrando los puños cerrados al frente.
León, que tengo en las manos.
Y el león contestó..... unos pajaritos
El mono estaba emocionado porque su plan iba perfecto, con la próxima pregunta tendría derrotado al león, y entonces la pregunto ¿vivos o muertos?
El león hizo un pausa y dijo:
" Bien sabes tú, como todo en la vida, la decisión está en tus manos "
La vida es un legado sagrado... Cristo nos ha dado este tiempo presente para prepararnos para el hogar celestial. La decisión que el Juez de todos tome en cada caso, estará exactamente de acuerdo con la vida que el instrumento humano haya vivido durante el tiempo de prueba que se le concedió.
Necesitamos comprender la necesidad de ejercer una fe que sea aceptable a Dios: la fe que obra por el amor y purifica el alma. Sin fe es imposible escuchar la Palabra en forma tal que sea de provecho, aun cuando se la presente de la manera más impresionante. . .
A menos que mezclemos la fe con el oír la Palabra, a menos que recibamos las verdades que escuchamos como un mensaje proveniente del Cielo para ser cuidadosamente estudiado, para ser ingerido por el alma y asimilado en la vida espiritual, perderemos las impresiones que hizo el Espíritu de Dios.
No se puede exagerar la importancia del estudio de la Palabra. No podemos confiar en el razonamiento humano. El mundo está lleno de hombres y mujeres que abrazan teorías engañosas, es peligroso escucharlos. . .
La religión de Jesucristo obra una reforma en la vida y el carácter. El verdadero cristiano busca constantemente la gracia que cambia los rasgos objetables del carácter natural. En vez de hablar palabras cortantes y dictatoriales, habla las palabras de ánimo que Cristo hablaría si estuviera en su lugar. Muestra benevolencia hacia todos, y no solamente a los pocos que alaban y exaltan su sabiduría. La pureza y santidad que se revelaron en la vida de Cristo irradian de la vida del verdadero cristiano.
Los cristianos han de ser portadores de luz en el mundo, que brillen en medio de las tinieblas del pecado y el crimen. En el reino de este mundo deben enfrentar constantemente los principados y poderes que eligen a Satanás como su jefe.
Son hijos de Dios los que reciben a Cristo y siguen su ejemplo al llevar la cruz y negarse a sí mismos. "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (S. Juan 1:12).

…Asiento de por medio, se ubicó un hombre que abrió una revista y empezó a leer. Entre ellos quedaron las galletitas.
Cuando ella tomó la primera, el hombre también tomó una!
Ella se sintió indignada, …pero no dijo nada.
Pensó: "¡Qué descarado!!!; si yo estuviera más dispuesta, hasta le daría un golpe para que nunca más se le olvide".
…y cada vez que ella tomaba una galletita, el hombre también tomaba una.
Aquello le molestaba tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar…
Cuando quedaba apenas una galletita, pensó: ¿”Qué hará ahora este abusador "?.
Entonces, el hombre dividió la última galletita y dejó una mitad para ella.
Ah! No!!!. . . Aquello le pareció demasiado. Se puso a sudar de la rabia, cerró su libro y sus cosas y se dirigió al Sector de Embarque…
Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa, allí estaba su paquete de galletitas!!…intacto, cerradito.…sintió tanta vergüenza!…
Sólo entonces percibió lo equivocada que estaba. Había olvidado que sus galletitas estaban guardadas dentro de su bolso!.
El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado. Y ya no había tiempo ni posibilidades para explicar o pedir disculpas…
pero....… sí para razonar…...
¿Cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando deberíamos observar mejor?
¿Cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?
Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:
1. Una piedra, después de haber sido lanzada;
2. Una palabra, después de haber sido proferida;
3. Una oportunidad, después de haberla perdido;
4. El tiempo, después de haber pasado.
Necesitamos albergar amor en nuestros corazones. No debiéramos estar dispuestos a pensar mal de nuestros semejantes. Debiéramos interpretar en la forma más leve posible lo que hacen o lo que dicen. Debemos ser cristianos en el sentido bíblico del término:
Todos los que lleven dignamente el nombre de cristianos, que significa semejante a Cristo, estarán llenos de piedad y pureza, de amor y reverencia por Dios, sus palabras y sus actos llevarán la impronta del cielo.
Los demás verán que ha estado con Jesús y aprendido de él. Al aprender en la escuela de Cristo, tendrá una opinión humilde de sí mismo; y aunque sea pobre en bienes de este mundo, será rico en las gracias del Espíritu de Dios, y podrá enriquecer a los demás mediante su espíritu y su influencia, porque Cristo es en él una fuente de agua que surge para vida eterna. Esparcirá a su alrededor una atmósfera de esperanza, valor y fortaleza, que avergonzará a los mundanos, egoístas, que sólo tienen profesión de fe, que tienen nombre que viven y están muertos.
" Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro " 1 S. Pedro 1:22

"Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios " Colosenses 1:10.
La verdad de Dios, revelada en su Palabra, es un principio viviente y permanente. No debe ser considerada como una influencia entre muchas otras, sino que debe estar sobre todas las otras. Ejercerá poder en la vida y la conducta hasta que todo el ser sea asimilado a la imagen del Modelo perfecto, y el agente humano sea completo en Cristo Jesús.
" Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él ", no en uno mismo, no en las ideas de los hombres, sino "en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias. Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo " Colosenses 2:6-8.
El mayor peligro para Uds. consiste en que no vean la necesidad de contemplar el carácter de Cristo con el propósito de imitar su vida y conformar sus caracteres al de El
Debe verse una marcada diferencia entre los de Uds. y el que se manifiesta en el mundo que no lo conoce. " Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad " Colosenses 2:9, 10.
Las sublimes verdades de la Biblia son para nosotros individualmente; para regir, guiar y controlar nuestra vida, porque ésta es la única manera mediante la cual Cristo puede ser representado adecuadamente ante el mundo; mediante la gracia y hermosura del carácter de todos los que profesan ser sus discípulos. Nada menos que un servicio de corazón será aceptable para Dios. El requiere la santificación del ser entero: cuerpo, alma y espíritu. El Espíritu Santo implanta una nueva criatura y modela el carácter humano mediante la gracia de Cristo, hasta que la imagen de Jesús es perfecta. Esto es verdadera santidad. . .
El espíritu que Uds. manifiestan, sus palabras e influencia, causan impresiones en las mentes de otros. Si la atmósfera que rodea el alma es mala, será como una malaria espiritual que envenenará a los que estén alrededor. Pero es beneficioso para el alma tener una atmósfera que sea para otros sabor de vida para vida. Cuando el ser está lleno de la verdad que obra por el amor y purifica el alma, lo impregna una atmósfera celestial.
" El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado " Proverbios 13:20.
EN la calle vi, a una niña temblando de frío con un vestidito ligero, con poca esperanza de encontrar una comida decente. Me enojé y le dije a Dios: -
"¿Por qué permites esto?
¿Por qué no haces algo para remediar esto?"
Por un rato Dios no dijo nada y esa noche, Él respondió de pronto diciendo: - " Ya hice algo para remediarlo...Te hice a ti"
Muchas veces culpamos a Dios por todas las cosas que pasan, y le recriminamos que permite que pasen, y no pensamos en que realmente Dios confía en nosotros para hacer de este un mundo mejor.
Las apremiantes necesidades de un mundo arruinado nos obligan a emplear en su favor nuestros talentos -dinero e influencia- para hacer conocer la verdad a los hombres y mujeres que sin ella perecerían. Al responder a sus pedidos con nuestros actos de beneficencia, somos transformados a la imagen de Aquel que se hizo pobre para enriquecernos.
La gloria del Evangelio consiste en que se funda en la noción de que se ha de restaurar la imagen divina en una raza caída por medio de una constante manifestación de benevolencia.
Esta obra comenzó en los atrios celestiales, cuando Dios dio a los humanos una prueba deslumbradora del amor con que los amaba. " Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna " ( S. Juan 3:16 ).
La generosidad es el espíritu del cielo. El abnegado amor de Cristo se reveló en la cruz. El dio todo lo que poseía y se dio a sí mismo para que el hombre pudiese salvarse. La cruz de Cristo es un llamamiento a la generosidad de todo discípulo del Salvador. El principio que proclama es de dar, dar siempre. Su realización por la benevolencia y las buenas obras es el verdadero fruto de la vida cristiana.
El principio de la gente del mundo es: ganar, ganar siempre; y así se imagina alcanzar la felicidad; pero cuando este principio ha dado todos sus frutos, se ve que sólo engendra la miseria y la muerte.
Al dedicarnos a ayudar a los demás, podemos ganar preciosas victorias. Debemos consagrarnos con celo infatigable, con ardiente fidelidad, con abnegación y con paciencia a la obra de estimular a los que necesitan desarrollar su carácter. Las palabras amables y animadoras harán maravillas. Hay muchos que, si se hacen en su favor esfuerzos constantes y entusiastas, sin censuras ni continuas reprimendas, se manifestarán susceptibles de mejorar. . .
Debemos colaborar con el Señor Jesús en la restauración de los ineficientes y equivocados, para que adquieran inteligencia y sagrada pureza. Hemos sido llamados por Dios para manifestar un interés incansable y paciente por la salvación de los que necesitan que el Señor los pula. . .
Dios no negará sabiduría a los que la busquen. Le da gracia a alguno, para que a su vez la imparta a alguna otra alma necesitada. Los que creen en Cristo y caminan humildemente con él sin luchar por la supremacía, y tratan de ver qué pueden hacer para ayudar, bendecir y fortalecer las almas de los demás, colaboran con los ángeles que sirven a los herederos de la salvación. Jesús les da gracia, sabiduría y justicia, y los convierte en bendición para todos aquellos con quienes se relacionan.
Mientras más humildes son en su propia opinión, más bendiciones reciben de Dios, porque éstas no los exaltan. Usan correctamente sus bendiciones, porque las reciben para impartirlas.
Dios no nos anula, nos permite ser parte de su creación, demostrando al mismo tiempo que tenemos la capacidad para ayudar a los demás.
La próxima vez que veas una injusticia, no digas " Pobre " o "¿Por qué Dios permite esto?", sino actúa, pues tu fe se demuestra con tus actos ... vamos, demuestra a otros que Dios se acuerda de ellos...... por medio de ti.
Un hombre fue a una peluquería a cortarse el cabello y recortarse la barba. Hablaban de tantas cosas y tocaron muchos temas. De pronto, tocaron el tema de Dios. Peluquero - Fíjese caballero que yo no creo que Dios exista, como usted dice.
Cliente - Pero, ¿por qué dice usted eso?
P - Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe. O... dígame, ¿Acaso si Dios existiera, habría tantos enfermos?, ¿ Habría niños abandonados?, ¿Habría personas y niños que mueren de hambre?
Si Dios existiera, no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad. Yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.
C - ¿Sabe una cosa? Los peluqueros no existen.
P - ¿Cómo que no existen? - pregunta el peluquero - Si aquí estoy yo y soy Peluquero y barbero.
C - ¡No! - no existen, porque si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle.
P - Ah, los barberos si existen, lo que pasa es que esas personas no vienen hacia mi.
C - ¡Exacto! -dijo el cliente - Ese es el punto. Dios sí existe, lo que pasa es que las personas no van hacia él y no le buscan, por eso hay tanto dolor y miseria.
El tiempo en el cual vivimos es un periodo de gran tentación, en el cual existe el peligro de dar oído a sugerencias y sentimientos erróneos procedentes de espíritus seductores, de vincularnos con ángeles malos, y de presentar tales ideas como la verdad presente.
Existe el peligro de que perdamos mucho en nuestra experiencia espiritual porque pasamos por alto las palabras que Dios nos dirige. El habla a un corazón, y a otro, y ellos oyen estas palabras y luego las consideran como cosas comunes, y no impresionan la mente. Dios quiere que las palabras hallen cabida en cada corazón.
Eva tenía todo lo que podía hacerla feliz. Estaba rodeada de orden y perfección. Y desde la caída, ha existido la intemperancia en casi todas sus formas. El apetito ha dominado la razón.
La familia humana ha seguido una conducta de desobediencia, y como Eva, ha sido engañada por Satanás para descuidar las prohibiciones que Dios ha establecido, haciéndose la ilusión de que las consecuencias no serían tan terribles como se había creído. La familia humana a violado las leyes de la salud, y ha ido a los excesos en casi todo. La enfermedad ha estado aumentado firmemente. La causa ha sido seguida por el efecto.
El sufrimiento y la muerte entraron en el mundo como resultado del pecado, y debe culparse de éste a Satanás, y no a Dios. Dios sembró " buena semilla en su campo ", pero " vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo " S. Mateo 13:24, 25
La revelación del pecado en su verdadero carácter, ha demostrado que sus verdaderas consecuencias son la desgracia y la muerte. El pecado destruyó sorpresivamente el orden que Dios había establecido, y como consecuencia, vino la discordia, enfermedades y dolor. Mientras exista el pecado, los sufrimientos y la muerte serán inevitables.
Dios no considera livianamente la transgresión de su ley. " La paga del pecado es muerte " (Romanos 6:23 ).
Las consecuencias de la desobediencia prueban que la naturaleza del pecado está en enemistad con el bienestar del gobierno de Dios y el bien de sus criaturas.
¿Podemos proseguir en el camino del pecado ante la plena visión de sus consecuencias?
Pocos piensan en el sufrimiento que el pecado causó a nuestro Creador. Todo el cielo sufrió con la agonía de Cristo; pero ese sufrimiento no empezó ni terminó con su manifestación en la humanidad.
Si queremos estudiar un problema profundo, fijemos nuestra mente en la cosa más maravillosa que jamás sucedió en la tierra o en el cielo: la encarnación del Hijo de Dios. Sólo Cristo podía representar a la Deidad... Para hacerlo, nuestro Salvador revistió su divinidad con humanidad.
Empleó las facultades humanas, pues sólo adoptándolas podía comprender a la humanidad. Sólo la humanidad podía alcanzar a la humanidad. Vivió el carácter de Dios en el cuerpo humano que Dios le había preparado. Si hubiera venido Cristo en su forma divina, la humanidad no podría haber soportado el espectáculo. El contraste hubiera sido demasiado penoso, la gloria demasiada abrumadora.
La humanidad no podría haber soportado la presencia de uno de los puros y brillantes ángeles de gloria; por lo tanto, Cristo no tomó sobre si la naturaleza de los ángeles. Vino a la semejanza de los hombres
La cruz es, para nuestros sentidos entorpecidos, una revelación del dolor que, desde su comienzo, produjo el pecado en el corazón de Dios. Le causan pena toda desviación de la justicia, todo acto de crueldad, todo fracaso de la humanidad en cuanto a alcanzar su ideal.
Muchas personas viven violando las leyes de la salud, e ignoran la relación que existe entre sus hábitos de comida, bebida y trabajo, y la salud. No comprenden cuál es su verdadera condición hasta que la naturaleza protesta contra los abusos a que se la somete, provocando dolores en el organismo.
Los que obran contra las leyes naturales del ser deben sufrir la pena de la transgresión.
Pero el Salvador se apiada de nosotros, aun cuando sufrimos dolencias motivadas por nuestro propio curso de acción equivocado.
Debemos esperar en él. El poder del Señor es ilimitado. Nosotros, pobres mortales, necesitamos purificar nuestras almas, a fin de que cuando el Señor obre no sea para nuestra ruina.
Esta es la razón por la cual tan pocos enfermos sanan. Si fueran sanados, se enaltecerían en su estima propia. Debemos aprender de Jesús a ser mansos y humildes de corazón, y hallaremos descanso para nuestras almas.
Somos transgresores de la Ley de Dios. Nuestra única esperanza de salvación estaba en que Cristo tomara sobre sí la culpa de nuestros pecados, y soportara la penalidad de la transgresión en su propio cuerpo, sobre la cruz. Ofreció un sacrificio completo, y por la ofrenda de sí mismo hizo posible que vivamos en obediencia a los mandatos de Dios. .
La gracia de Dios es grande, y quienes traten de acercarse más y más a Cristo no serán vencidos. Lo ganaremos todo si nos acercarnos a Dios.
Al hacerlo, recordemos que somos herederos de Dios y coherederos con Cristo; que debemos ser partícipes de la naturaleza divina.